¿Quién eras antes de saber que eras el padre de una persona con autismo?

¿Quién eras antes de saber que eras el padre de una persona con autismo?

Si me hubieran preguntado exactamente hace 7 años y medio, ¿quién era? Me hubiera definido por mi trabajo, mi familia, mis hobbies, en fin como suele hacerlo cualquier padre de este nuestro querido mundo.

Sin embargo, cuando a tu hijo le diagnostican autismo, TODO CAMBIA, amigo, TODO CAMBIA.

Todavía hay gente que no tiene hijos, y pregunta ¿Si tienes un hijo te cambia la vida? Y ahí algunos de los que tenemos hijos mentimos sin intención o porque simplemente se ha tenido la capacidad de ser padre y aceptarlo como el momento más feliz de tu vida. Como debe ser.

Pero amigo, si tienes un hijo PUES CLARO QUE LA VIDA TE CAMBIA. Y si tienes un hijo que es una persona con autismo, es el CAMBIO del CAMBIO. Jamás tu vida va a ser igual y lo más importante nunca será como te la habías imaginado con un hijo neurotípico.

Para mi existe, una gran diferencia entre ser padre o ser padre de una persona con autismo. Mientras la paternidad es elegida (quitando casos que no son objetos de este blog), ser padre de una persona con autismo no se elige. Al mundo del autismo llegas con un empujón repentino que te da la vida y que hace que se te caiga el café que llevabas en la mano y seguramente hasta beses el suelo como buen Papa.

En el autismo entras de repente, sin quererlo, sin tener mucha idea de lo que es en la gran mayoría de los casos. Yo siempre lo he comparado con un sábado que te quedas dormido en el parque que está al lado de tu casa y te levantas en un parque de Bangladesh donde no tienes idea de nada.

Una vez que yo me vi con ese diagnóstico, me fui a mi casa llorando y sin saber que hacer; es muy importante que llores lo que tengas que llorar, pero que en paralelo empieces a moverte muy rápido en el mundo del Autismo.

Uno de mis grandes errores, y siempre lo reconoceré, fue estar de espaldas al autismo, como si eso no fuera conmigo. De nuevo te pondré un ejemplo, que entiendo es muy ilustrativo:

Imagínate que existiera la posibilidad de que tuvieras un hijo que hablara en alemán, con costumbres alemanas, con la cultura alemana, y tú por tu ignorancia, incompetencia, tus miedos o por lo que demonios sea, decidieras no saber nada de Alemania ni de lo que fuera alemán. ¿Sería absurdo verdad?

En cuanto sepas que tu hijo es una persona con autismo, tienes que empezar a ponerte las pilas en este mundo. Porque es la única manera de llegar hasta él lo más limpiamente posible.

Por otro lado esto no quiere decir que tengas que dedicar tu vida al autismo. Eso ya lo decidirás tú. Pero como mínimo has de saber qué es, cómo se comunica, qué características comunes tienen. Para ello tienes que apoyarte en los profesionales, en las asociaciones, en los educadores que son los que realmente saben de esto.

Pero además de esta ayuda, inimaginable, tienes que dedicar parte de tu tiempo a leer, a investigar lo que se dice del autismo. A estar al tanto de los últimos avances, de las ayudas que hay… todo ello te servirá para darle más calidad de vida a tu pequeño, que en realidad es lo que cualquier padre del mundo quiere.

Hay un hecho diferencial entre conocer o no conocer cosas básicas del autismo. Si conoces como funciona una persona con autismo, va a mejorar todo tu entorno. Es decir, no solo tú y tu hijo estaréis mejor, si no que conseguirás y verás como va cambiando tu entorno a mejor.

Lo lamento pero quieras o no, debes ponerte las pilas en el mundo del autismo. Y quieras o no, en cuanto el autismo te empuje, recoge el café que se te cayó y levántate para ver quien te empujó. Porque a partir de ese momento el autismo te va a seguir empujando y llegará el momento que con tu esfuerzo y con la formación adecuada, no sólo no te caerás si no que conseguirás que el que se caiga sea él.

Desgraciadamente quien eras antes, ya no importa mucho, importa quien eres ahora. La vida te ha hecho cambiar la respuesta a la pregunta ¿quién eres? A partir de ahora eres padre de una persona con autismo.

Cuando sepas de que va esto te va a enamorar y verás que tienes en tu mano la gran oportunidad de tu vida para ser feliz al lado de tu hijo que es una persona única y especial, que te va a enseñar miles de cosas que jamás imaginabas.

Bienvenido a este maravilloso mundo.

– Reflexiones de un autista.

 


Fotografía: David Martín