Feliz Navidad¡¡¡¡¡ Si quieres te enseño a besar, reír y abrazar

Creo sinceramente que nos estamos equivocando. Y lo digo muy en serio. Nos confundimos en decir que son diferentes.

Y nos confundimos en no pararnos a observar lo que las personas con autismo nos pueden enseñar.

Mal comparado, seguro que muy mal comparado, estas personas muestran algo que es como beber agua pura de la sierra o beber agua del grifo. Intentaré explicar lo que yo siento con mi hijo.

Cuando mi hijo ríe lo hace sin doble intención.

Mi profesión que ha sido durante muchos años “comercial” me ha permitido desarrollar una gran percepción, y sé diferenciar risas y sonrisas inventadas. ¿Qué bonito verdad? ojalá  pudiéramos saber cuando alguien se ríe de verdad. Sin puertas traseras. Sin intercambios emocionales. Sin que su ego tenga sed, y su risa solo sea un batido para él.

Una persona con autismo, mi hijo, siempre ríe así. Ríe cuando siente. No hay puertas traseras en su sonrisa. No hay un “quedar bien”. Su risa no la gobierna los principios que la sociedad ha establecido como normales. Si les hace gracia, se ríen, si no es que no eres gracioso. Así de simple.

Y si su sonrisa no te convence, llama a la puerta de sus abrazos. En sus abrazos solo hay dos manos, y no sujetan cuchillos que apuñalan por la espalda. Si una persona con autismo te abraza, lo hace de verdad. No quiere intercambios. No te va traicionar mañana. Es un abrazo. Solo un abrazo. No hay nada más

Y si no, vete a sus besos. Los regalan. Besan diferente. Porque cuando besan lo dan todo. No hay medias tintas. No hay besos a medias, ni segundas partes. Solo hay besos, con risas que acompañan y con abrazos que te enseñan una verdad limpia. No adulterada. Trasparente. Simple.

Y eso que ellos son, los que nosotros como sociedad hemos decido que sean diferentes. Sin embargo son los únicos que ríen, abrazan y besan de verdad.

No hay una Navidad para “normales” y otra Navidad “para diferentes”.

FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO NUEVO¡¡¡¡¡¡¡

 

Reflexiones de una persona con autismo