¿Dejan de quedar contigo por tener un hijo con autismo?

 

 

Hay que tener cuidado con estas percepciones sobre la gente. A veces puedes creer que tus amigos o familia no te llaman porque tienes un hijo con autismo, sinceramente no creo que esta sea la razón fundamental, aunque tampoco niego que pase, pues alguna vez pasará, pero la mayoría de las veces la película está en nuestra cabeza y no se corresponde con la realidad.

Cuando tienes una hija o un hijo con autismo aparecen fantasmas en tu cabeza y llegas a pensar que la gente no queda contigo por culpa del trastorno, pero querida amiga esto no es así; generalmente a medida que te vas haciendo mayor las relaciones familiares y las de amistad, que están bien consolidadas, viven del principio “que no es necesario verte para quererte”; en mi opinión, bendito sea este principio, que va unido a su vez al que me dijo mi abuelo una vez: si quieres querer durante mucho tiempo a una persona no la veas demasiado, ahí es donde empiezan los problemas.

Hay que darle al autismo la importancia que tiene y no ponerlo siempre como protagonista de nuestras películas personales. Si caes en este error te convertirás en un ser lleno de odio hacía el mundo entero, amargado, y sin quererlo estarás dando de comer al autismo su comida favorita: que es estar sola, odiando y creyendo que todo lo malo que te pasa es por el autismo…  y ahí es donde el autismo nos vence.

Opino que si no me llaman es porque tienen otros planes, simplemente, o porque hoy mi amigo quiere estar con su familia, o yo que sé por qué; pero intento pensar que no es por mi hijo. ¡Y de verdad que no es por mi hijo! Para comprobarlo te pido que te hagas la siguiente pregunta: ¿me llamaría mi amigo o este amigo si mi hijo no tuviera autismo? Seguro que no, que tampoco te llamaría.

Controla al autismo, que no sea protagonista de lo que es lo razonable. No dejes que se haga contigo. El autismo es algo más que tener un amigo corto, un novio feo o una vecina antipática.

No consientas que el autismo dirija lo que pasa en la vida por ser vida… si no estarás jodido.

 

Reflexiones de una persona con autismo