El autismo y la soledad

 

Y que jodido es ver a tu hijo que no socializa. Es de las puñaladas más traperas del autismo. Estoy viendo jugar a muchos niños y a Lucas, solo en un banco, mirando al cielo.

Eso como padre o madre es tremendo. Es una gran mierda que te tienes que tragar. ¡Es brutal! Piénsalo un segundo. Piensa que tu hijo no tiene amigos. ¿Es tremendo verdad? ¡Qué gran mierda!

A pesar de eso intentamos ser felices, como tú.

Pero querido amigo, esto es un pensamiento muy negativo y si te encierras en él solo tendrás amargura e infelicidad, y lo peor de todo es que se lo trasladarás a tu hijo y a toda persona que esté cerca de ti.

Vamos a pensar de otra forma. Acompáñame y hagamos juntos el siguiente razonamiento:

Quizás mi hijo sea el más feliz de todos. ¿Pero de verdad puedes ser feliz estando todo el día solo y sin hablar con nadie? Pues rotundamente sí, y no hablo solamente por mi hijo, hablo porque en el colegio de mi hijo yo veo a niños felices; niños que se comportan de manera diferente a nosotros, pero niños que sonríen y que de vez en cuando se ponen tristes, como cualquiera de nosotros.

Es uno de los grandes mitos del autismo. La pena mal entendida. Odio frases que le dicen a mi hijo y que lo único que demuestran son una profunda ignorancia: ¡¡¡Que solo está, pobrecito¡¡¡ Eso es absurdo, mi hijo no está nunca solo, está como cualquier niño de su edad rodeado de amigos, profesores, su madre, su hermano, yo y toda la familia y amigos que le quieren un montón. Otra cosa bien diferente es que mi hijo, estando con sus amigos, decida tumbarse en el suelo y mirar las estrellas, pero solo no está.

Solo está el anciano que se levanta y no tiene a nadie y no ve a nadie en todo el día. Solo está el inmigrante que ha llegado aquí solo y no tiene a nadie. Sola está esa mujer maltratada que no tiene familia y que llega a una nueva ciudad huyendo de su ex que la quiere matar. ¡Ellos sí están solos!

Y para concluir me atrevo a decir bien alto, que a veces es mejor estar solo que con determinada gente que solo te resta y nunca te suma. La soledad no es tan mala cuando uno la decide, y te digo que mi hijo decide estar solo a veces porque se siente feliz, no le des más vueltas.

 

Reflexiones de una persona con autismo