No me gustaría ser el Carrefour al que le faltara una R, pero tampoco el AHORRAMAS sin la H.

Yo no soy una MONT BLANC que no escribe ni un recambio de PARKER que se gasta rápido.

No veas en mí a un cocodrilo como el de LACOSTE pero tampoco quiero ser ni BIMBA ni LOLA en un bonito bolso.

Te prometo que veo cosas que no me gustan con mi retina, que no quiero que sea la de APPLE.

Las estrellas que yo veo son normales no como las que dispara un ZIPPO y cuando quiera abrazarte no hará falta grabarlo con un IPHONE.

Tu bañador es ARENA que cuando voy a la playa hago con ella castillos de mentira y si el sol aprieta no soy unas RAYBAN que les falta una patilla.

Mi alma está más limpia que cualquier camiseta lavada con ARIEL y COLON para mí es un descubridor y no un detergente.

Mi ABUELO es mi abuelo y no la marca de un Melón y cuando como fruta prefiero que sea de ISMA mi frutero, que la de EL CORTE INGLÉS.

Huelo a frutas más que el yogur de macedonia de DANONE y si me besas te va a saber mejor que un helado de MIKO.

Que sepas que soy más transparente que el licor de hierbas DE RUAVIEJA y en mi boca hay ese dulzor amargo que te deja el pacharán ZOCO.

Mi apellido es como la zapas y mis manos solo dibujan cuando quiero yo.

Porque soy una persona, diferente, pero una persona.

Ves, las marcas para las cosas, para los sitios, para las tiendas, pero nunca para las personas. No me etiquetes, inclúyeme eso es lo único que necesito de ti. Me sobran etiquetas, me faltan abrazos para los diferentes.

 

Reflexiones de una persona con autismo


Fotografía: David Martín