Los motivos para tener  nuestro segundo hijo fueron muchos, pero hubo algunos que pesaron algo más que el resto: Para que su hermano no se quede solo; porque es muy bonito para el primero tener un hermano; para que compartan una vida y tengan siempre al lado alguien que les ayude.

En nuestro caso fue un hijo buscado, deseado y muy querido por mi mujer y por mí. Pues bien, estos motivos que son legítimos y tan buenos como cualquier otros que supongan tener a un hijo para quererlo y amarlo, puede ser que se conviertan en un arma de doble filo cuando tienes un hijo que es una persona con autismo.

De repente, lo que creías que hacías para que tu primer hijo no estuviera nunca solo, para que pudiera compartir su vida y sus momentos de felicidad, ahora piensas que has orquestado una decisión que le pesará a tu primer hijo para el resto de sus días.

Sé que es un pensamiento negativo y un pensamiento insano, pero también sé que es un pensamiento humano; a veces mi mujer y yo hablamos de que la decisión que tomamos en su momento hará que nuestro primer hijo tenga de por vida la responsabilidad de cuidar de una persona con autismo, con los inconvenientes que esto trae de la mano.

Pensar esto, como digo, es natural y seguramente te pase, pero de nuevo hay que situarse en la parte positiva de la decisión y no quedarte con el peso y la oscuridad de una decisión que tomaste con el mayor amor que existe: tener un segundo hijo al que querer y amar.

 

Como digo es conveniente pensar de manera positiva y centrarte en las cosas buenas que este hermano aportará a tu primer hijo y que también le hará más fuerte con respecto al resto de niños con hermanos neurotípicos.

Podría hacer una lista mucho más larga de cosas que le aporta Lucas a su hermano, pero las resumo en estas diez cuestiones que he llamado ¿qué te hace ser tener un hermano con tea

  1. Te hace ser más maduro. Quieras o no, desde que tu hermano nace te conviertes en su guardián, en el escudo de los golpes que le dará la sociedad y en los que tú harás de filtro para que no le hagan más daño del que deba.
  2. Te hace ser más bondadoso a la hora de renunciar a cosas. Renunciar a cosas que sin lugar a dudas te hacen mejor persona, básicamente te hacen ser menos egoísta. No necesitas tanta atención, pues sabes que tu hermano la necesita más que tú. Compartes todas tus cosas y antepones sus intereses a los tuyos. Esto sin duda alguna diluye mucho el egoísmo que marcan, sin maldad, las conductas de niños pequeños.
  3. Te hace aceptar mejor la diferencia. No hay nada en esta vida como sufrir en tu propia piel algo diferente, para que te haga más sensible a las “personas y cosas diferentes” que te va a ofrecer la vida.
  4. Te hace mas fuerte ante las adversidades de la vida. En dicho razonamiento no hay nada más que la lógica, si el entorno es más duro para ti que para otra persona, tendrás que ser más fuerte para sobrevivir. Algo muy primitivo pero que sigue funcionando en los tiempos que corren.
  5. Te hace ser más sabio a la hora de elegir, pues sabes que tus decisiones tendrán consecuencias directas en tu hermano. Se ve muy bien con un ejemplo: Mi hijo Hugo, cuando va a elegir una chuche, elige siempre la que tiene chicle y le deja a su hermano la más “blanditas”, sabe que su hermano no sabe comer chicle y se lo tragará, pudiendo tener un problema. Nadie le ha explicado a Hugo esta circunstancia pero su toma de decisiones ha experimentado una evolución respecto a otros niños, pues sabe que lo que él decida tendrá impacto directo en su hermano.
  6. Te hace ser más paciente y más trabajador. Tener una persona TEA a tu lado, dilata hasta el infinito tu capacidad de resistencia y sobre todo la paciencia. Aprendes desde que eres pequeño que tu hermano puede apagarte la play diez veces en un día y sabes y aprendes a tener paciencia con él. También sabes que tendrás, que recoger mil veces el vaso de agua que tirará y que tendrás que ir mil veces a la cocina a por un trapo pues ha derramado el yogur en el sillón.
  7. Te hacer ser mas equilibrado, razonable y te quejas menos. El equilibrio personal se alcanza gracias a la tolerancia y al respeto a los demás, y por fuerza respetas más a los demás pues sabes desde muy pequeño que hay personas que no tienen las mismas oportunidades que tú y que te encuentras en una posición privilegiada con respecto a ellas.
  8. Te hace ser más generoso. Descubres muy rápido que el camino para ser feliz es ayudar al más débil o al que más lo necesita. Solo ganas infelicidad haciendo más grande la grieta de los diferentes. La compasión, generosidad y ayuda al prójimo experimentan en ti un gran crecimiento, pues las vives a través de la experiencia desde que solo eres un niño.
  9. Te hacer ser más social. Pues sabes desde el comienzo del nacimiento de tu hermano que tendrás que pensar por dos, decidir por dos, elegir por dos y en definitiva casi vivir por dos.
  10. Te hace valorar más lo que tienes. Entiendes que todo puede cambiar en un segundo y que lo que tienes hoy puede desaparecer mañana. Aprende rápido que lo que verdaderamente permanece son los valores, los principios y el amor a otra persona. Lo material mañana quizás no esté, el amor siempre estará a tu lado, pues depende de ti darlo o no.

 

Y estos son valores, principios, forma de ser, no sé llámalo como desees, pero son cosas que observo en mi hijo Hugo. Quizás la pregunta es ¿Sería así mi hijo Hugo si no hubiera tenido un hermano con TEA? Creo que sí, pues tampoco seré yo el que defienda que tienes que tener un hermano con una discapacidad para ser buena persona o tener buenos principios. Pero teniendo claro esto, que lo tengo, si sé que mi hijo Lucas, ha ayudado a potenciar estas “cosas buenas” en su hermano Hugo y que han hecho de un Hugo un poquito mejor ser humano gracias a que tiene a su lado a una persona con autismo.

A LO MEJOR LA FELICIDAD CONSISTE SOLAMENTE EN QUE CADA DIA MIS PENSAMIENTOS POSITIVOS SUPEREN A LOS NEGATIVOS. PIENSO QUE LA FELICIDAD HAY QUE TRABAJARLA, PUES NO SUELE LLEGAR SOLA

Además, me atrevo a ir un poco más lejos y asegurar que, como padre, poco me importa si mi hijo Hugo venía o no de serie con cualidades innatas para ser una persona excelente, prefiero pensar que su hermano, que es una persona con autismo, le ha hecho mejor como ser humano y así cada noche intento irme a la cama con el firme convencimiento de que Hugo tiene mucha suerte teniendo a Lucas a su lados y al revés también.

 

Reflexiones de una persona con autismo.

 

NOTA DEL AUTOR: Mis opiniones son fruto de mi experiencia como padre y lo expresado aquí espero que te sea válido para ser un poco más feliz al lado de tu hijo, que sea como sea, seguro que es un ser maravilloso.