LA LÓGICA Y EL AUTISMO

Si solamente utilizara la lógica, como argumento para quererte no podría hacerlo. Te meas dónde y cuando quieres, y yo siempre estoy ahí para limpiarlos. Con la nocilla pintas cuadros inentiligibles usando como lienzo las paredes de toda la casa. Tu manera de querer y agradecer es pellizcar y morder, para dejar la huella de tus besos.

Si solo usara la lógica, no podría quererte. Porque no me dices papá. Porque no me preguntas si me pasa algo. No te alegras cuando vuelvo, ni me miras a los ojos para decirme lo que no puedes con los labios.

Por eso si solo usara la lógica, no podría, ni debería ni querría quererte. Porque no me animas, porque el que levanta al que se cae siempre soy yo, y nunca al revés. Porque lucho por ti más que por nada y por nadie, y jamas vendrás a decirme: gracias.

La Luz de la lógica nunca podría dar luz del amor que siento por ti.

Pero sabes una cosa: que quererte no es una cuestión de lógica. El quererte porque eres mi hijo es simplemente lógico. Pero eso es solo la punta del iceberg.

Te quiero por muchas más cosas. Por que eres un ser maravilloso. Porque ya no quiero conocerte de otra manera. Porque tus silencios me ayudan más que muchas palabras de otros. Porque tus mordiscos son huellas en el corazón y no en el brazo. Porque haces lo imposible por adaptarte a un entorno puramente hostil para tus pocas posibilidades. Porque si me dieran de nuevo la posibilidad de elegir tener a otro hijo siempre te elegiría a ti.

Y sobre todo porque has hecho que esto que llamamos vida tenga sentido. Ya no busco más. Tengo claro el sentido de mi vida. Y eres tú. Y me da igual que no sea lógico.

Reflexiones de una persona con autismo

FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO 2020

 

Desde Reflexiones de una

persona con autismo, os

deseo a tod@s FELICES

FIESTAS y sobre todo que

seáis felices con Familiares y

amigos. 

VOLVEMOS A PARTIR DEL DÍA 13 DE ENERO CON NUEVOS POSTS, NUEVAS EMOCIONES, NUEVOS EJEMPLOS, PARA DAR VOZ A MI QUERIDO Y AMADO HIJO LUCAS QUE ES UNA PERSONA CON AUTISMO.

Yo creo en ti, haz lo mismo por mí

 

Yo creo en ti, haz lo mismo por mí

No te creas que voy a cambiar,

ni quiero, ni puedo.

No te creas que soy girasol que se pone de espaldas al sol.

No te creas que mis manos bailan solas, juegan con pájaros de colores que solo veo yo.

No te creas que esquivo miradas al azar, solo es que no controlo mi atención.

No te creas que mañana empezaré hablar pues eso es un brindis al sol.

No te creas que no te quiero, solo que mis abrazos están atrapados en un mundo sin razón.

No te creas que mis caricias son el principio de una canción, pero tampoco las condenes a un oscuro callejón.

No te creas que sé más que tú porque necesito que pongas amor y paciencia, y verás como al final bailaremos al mismo son.

Yo creo en ti, haz tú lo mismo por mí.

Yo creo en ti, esta vez la última la pago yo.

Yo creo en ti, y mis manos son danzas de colibrí.

Yo creo en ti, y no necesito ninguna razón.

Yo creo en ti, y cuando sepa abrazar tendrás mil.

Yo creo en ti, y si no moriré de pena dejándome en mi camino lo que queda de mi corazón.

 

Por eso no te creas que voy a cambiar,

no quiero ni puedo.

Pero yo sí que creo en ti.

Haz lo mismo por mí.

 

Reflexiones de una persona con autismo

 

¿TE PARECE NORMAL EL AUTISMO?

¿Te parece normal que la sopa de verduras  comprada en el super sepa a todo menos a verduras? 

¿Te parece normal que hace treinta años llevaban brakets solo dos niños en España y hoy en día solo hay dos que no los llevan? 

¿Te parece normal que haya menús del día en que están malos hasta los huevos fritos con papas? 

¿Te parece normal que yo busque una cosa y no la encuentre en hora y media y mi mujer tarde un minuto y medio en encontrarla? 

¿Te parece normal pedir una botella de vino para una comida de ocho, en la que todos toman vino y no se pida más habiendo carne de segundo? 

¿Te parece normal pedir un poleo menta con unas gambas blancas de Huelva?  

¿Te parece normal que en el cajón de la plancha haya muchos pares de calcetines y solo haya uno de los calcetines del par?  

¿Te parece normal que coma con la camiseta quitada en una mesa en la que se celebra el cumpleaños de tu madre y todos los demás estén vestidos correctamente?  

¿Y yo? ¿Yo te parezco normal? Pues sí lo soy. Con emociones, alegrías, tristezas, con ganas de tener amigos, con ganas de jugar, con ganas de besar y de abrazar, con ganas de superarme, con mis miedos, con mis objetivos por cumplir, con mis esperanzas intactas y mis sueños y deseos despertando a mi futuro para ser sus amigos.  

¿Y yo? ¿Yo te parezco normal? Pues sí lo soy. Solamente soy una persona con autismo. Igual que un señor con bigote o una señora con sobrepeso. No te inventes diferencias que sólo ves tú.  

Inclúyeme por favor  

 

Reflexiones de una persona con autismo 

A veces me tratas diferente

 

A veces me tratas con un cerrojo oxidado

que no consigues deslizar para abrir la puerta de mi silencio,

pero yo no tengo la culpa.

 

Soy nube solitaria que no trae lluvia, pero que a veces

tapa el sol de tu paciencia, y que camina por un cielo

que yo me he inventado.

 

A veces me tratas como la aceituna que nadie quiere

y que no comprende porqué se queda sola en el plato,

sin bastarle como argumento que sea la última de sus compañeras.

 

Soy río en el que no se baña nadie por miedo a ahogarse,

pero que, cuando a ti te apetece, te gusta presumir

del agua tan limpia y transparente que traigo.

 

A veces me tratas como el pesado de la barra de aquel bar

que bebió más de la cuenta y que sus frases no eran producto

del alcohol si no de un amor que le dejó en las puertas de aquel garito.

 

Soy una noche fresca en verano, y calentita en invierno

pero tú no quieres dormir a mi lado, porque no entiendes

mis movimientos sin premeditación ni alevosía

 

A veces me tratas como el último de la fila,

esperando que avance puestos para llegar a ser el primero

y darme una medalla que solo te importa a ti.

 

Soy helado de verano y sopa de invierno,

no sé dar abrazos ni besar, pero tampoco ser malo

sin embargo cuando llamas a todos para jugar me condenas al salón de mi casa.

 

A veces me tratas como si hubieras visto a un ser que no es igual que los demás,

pones caras raras y comentas, en bajito, el aleteo de mis manos

y no soportas que pueda tumbarme cuando estoy cansado y desnudarme cuando tengo calor.

 

Soy el recuerdo de aquella chica que dejaste y luego te diste cuenta

que era el amor de tú vida. Y ahora lloras por lo que hiciste y por lo que harás

Y así pasa el tiempo, sin darte cuenta de lo que haces.

 

A veces me tratas distinto. Ni lo quiero, ni está bien. Simplemente pido justicia en el trato, sin que te importe mi diferencia ni mi condición. ¿Es tan difícil? Yo lo hago, yo no diferencio ¿y tú?

 

Reflexiones de una persona con autismo

 

¿Por qué me quieres mamá?

¿Por qué me quieres mamá si nunca podré decirte lo mucho que yo te quiero a ti? 

.-Porque no me hacen falta tus palabras para saberlo, me conformo con tus amagos de besos y tus abrazos inventados. 

¿Por qué me quieres mamá si nunca podré traerte un sobresaliente y hacerte sentir orgullosa de lo buen estudiante que soy?  

.-Porque me quedo con tus objetivos cumplidos, porque saber lavarte las dientes o ponerte los calcetines es para  más gratificante que cualquier matrícula de honor que pudieras sacar en la educación ordinaria.  

¿Por qué me quieres mamá si siempre que vas conmigo la gente te mira y cuchichea al oído?  

.-Porque no me importa que nos miren, pienso que te miran por lo guapo que eres, y los cuchicheos son para decirle a sus amigos que nunca habían visto un niño tan bello.  

¿Por qué me quieres mamá si nunca podré presentarte a mi novia, ni tampoco hacerte abuela? 

.-Porque eso nunca se sabe pero, si fuera así, yo ya soy una persona plena contigo. No necesito más.  

Pero hijo mío no sigasporque “los porqué te quiero” son infinitos. Como cualquier madre a su hijo, yo te quiero como eres, con tus conductas, con tus silencios, con tu bondad, con tu soledad… te quiero simplemente por todo. No hay más. No busques recovecos en mi amor por ti. Solo hay agradecimiento, porque me has enseñado a luchar, a no derrumbarme y sobre todo a priorizar y darme cuenta de lo confundidos que a veces estamos los seres humanos cuando nos importa más quedar bien con nuestro jefe que estar con nuestros hijos.  

Por todo esto te quiero… no busques más  

 

Reflexiones de una persona con autismo