El silencio del autismo

Y justo en ese instante el tiempo se paró… Creo que no éramos conscientes de que sería la última palabra que diría nuestro hijo Lucas. Siendo sincero no sé qué palabra fue: ¿agua? ¿Chocolate? ¿Mamá???  ¿Zumo? qué más da…, el caso es que esa maldita palabra venía...

Te hablo a ti, vida

Pero, ¿qué más quieres de nosotros? Tantas veces me has golpeado, tantas veces que me he levantado. Pero cierto es que no te cansas de pegar. Si vienes a por nosotros, siempre potenciamos nuestros recursos por pequeños que sean y ofrecemos nuestra mejor versión. No...

Pero a ti quién te ha dicho que estás mal

¡¿Pero a ti quién te ha dicho que estás mal!? Estás mal porque las porras están frías o porque se te acabado la batería del móvil y no podrás mirar los mensajes mientras tomas algo con tu amigo. ¿Pero a ti quién te ha dicho que estás mal? ¿Estás mal porque no haces...

Se diferente y quiéreme

Me tienes que querer como quieres al sol cuando estás en la playa en agosto, como cuando ves nacer las primeras flores en primavera. Me tienes que querer con la paciencia que tienes cuando vas al pediatra de la Seguridad Social, como cuando te traen un aperitivo y...

Baila por tu hijo, que es una persona con autismo

No llores más de lo que tus ojos puedan llorar. No deberías esperar más cosas que las que la vida te ha dado. No deberías de pensar más allá de lo que tienes. No tienes que esperar más de lo que te va a tocar. La vida es así, simplemente. No esperes tener otra vida...

El parque del autismo es particular

A mi hijo le gusta columpiarse en un parque en frente de casa. Cumpliendo a rajatabla con uno de los principios básicos del autismo, que es la rutina, le encanta ir siempre al mismo parque, coger el mismo columpio y de manera sistemática columpiarse. El parque no es...

¿Que puede aportar una persona con autismo a su hermano?

Los motivos para tener  nuestro segundo hijo fueron muchos, pero hubo algunos que pesaron algo más que el resto: Para que su hermano no se quede solo; porque es muy bonito para el primero tener un hermano; para que compartan una vida y tengan siempre al lado alguien...

Una patada en la boca a los prejuicios

  Todos los días de lunes a viernes llevo y recoge a mi hijo Lucas del colegio. Sin embargo, hay dos días en los que cambia el medio de transporte. Los lunes, martes y viernes vamos en coche pues mi mujer no lo necesita, y los miércoles y jueves vamos en transporte...

Los cuñados y el autismo

Tu cuñado ya no es aquel tipo que mete la mano en la nevera y se queda con el bote más frío de cerveza. Tu cuñado ya no es aquel que critica como has puesto los aspersores y que dice que la luz de la cocina está demasiado baja. Ya no lo sabe todo. ¡Está perdido! igual...

Yo lo que quiero es que des voz al autismo

Siempre he querido ser policía para llevar un cinturón de esos que lleva de todo: linterna, porra, pistola, guantes, esposas… parece una tienda de todo a cien. Siempre quise trabajar en una farmacia, por lo del cúter, sí, sí, por lo de manejar el cúter y cortar ese...

Blog Reflexiones de un AutistaEn el barrio del autismo hay una avenida por la que los padres que tenemos niños con autismo no deberíamos caminar nunca. Se llama la Avenida del NO PODRÁ. No deberíamos ir a esta calle ni para ver escaparates. Ahora, como somos humanos, a veces sin saber cómo ni porqué terminamos en ella.

Madre y padre, con este blog quiero acompañarte, para que cuando mires hacia atrás encuentres un apoyo. No sé más ni menos que tú, solamente que llevo ya años caminando por él. Espero que mi experiencia te resulte útil.

Profesionales que dedicáis vuestra vida y conocimientos al autismo, tengo un hijo de 7 años diagnosticado de TEA no verbal. Mi convivencia y experiencias con Lucas, tus aportaciones sobre el autismo y el contacto con otros profesionales pueden ayudarnos a avanzar.

Sociedad, espero que a través de este blog puedas entender que el autismo es solo una manera diferente de pensar. Caminemos juntos y hagamos que el barrio del autismo sea cada día un poco mejor.

El silencio del autismo

Y justo en ese instante el tiempo se paró…

Creo que no éramos conscientes de que sería la última palabra que diría nuestro hijo Lucas.

Siendo sincero no sé qué palabra fue: ¿agua? ¿Chocolate? ¿Mamá???  ¿Zumo? qué más da…, el caso es que esa maldita palabra venía vestida de negro y, sin nosotros saberlo, estaba asistiendo al funeral del lenguaje de mi hijo, que con ella moría.

Y el tiempo se para… Ya nada es igual.

Cuando llegas a casa tu hijo sale a darte un beso, pero ya no te dice papá y ahí te das cuenta de que la vida ha cambiado.

No soy dado a las comparaciones, pero esto si lo merece. La sensación que tenemos mi mujer y yo cuando vemos que le decimos una y otra vez a Lucas lo mucho que le queremos y no obtenemos respuesta es la misma que se debe sentir si en el altar le preguntan a tu mujer si quiere casarse contigo y ella se queda callada. No es que diga que NO, ni tampoco SI, simplemente silencio; o la de aquel joven que le pregunta a la niña que le gusta si la puede besar, ella le mira, y simplemente silencio.

Y el tiempo ya jamás es igual…

Esperas, siempre esperas a que haya una respuesta. Los médicos dijeron que a lo mejor algún día hablaría pero el tiempo pasa y ves como tus preguntas mueren sin una respuesta y tu esperanza de volver a escuchar a tu hijo muere un poquito con cada una de ellas. A los pocos días renace la “maldita esperanza”: a lo mejor un día habla, sin embargo el tiempo sigue pasando poniéndote cada día delante que tu hijo no dice una sola palabra, ningún avance, ninguna palabra ni intención de decirla. Solo, Silencio.

Y el tiempo se convierte en aliado del silencio…

Que tu hijo no atienda una orden, que no sepas entender determinadas conductas, que te miren por la calle, que te la lie en un restaurante, todo eso pasa a un segundo plano comparado con el silencio. Porque todo lo demás lo puedes trabajar; puedes poner algo de tu parte para que no suceda, pero ¿Qué podemos hacer mi mujer y yo para que Lucas hable? Sí, sí, llevarle a logopedas, neurólogos, psicólogos, colegios especiales, etc. Todo esto lo hicimos, lo hacemos y lo haremos, pero el silencio se ha aliado con el tiempo. El tiempo pasa y el silencio cada vez es más grande y pesa más.

Y algún día ya no habrá más tiempo…

La vida es así, hasta el tiempo se agota. Habrá algún día que ya no tendremos tiempo. No sé decir si antes asumiré al 100% que mi hijo no va a hablar nunca. De momento no lo he asumido, aunque siempre la esperanza tiene un hueco en mi pensamiento y me dice: ¡tranquilo! algún día sucederá.

El tiempo, que a veces es aliado para olvidar los malos momentos, es mal aliado cuando quieres que pase algo y no pasa. Y así, cada vez que pasa más tiempo, mi esperanza se muere un poquito.

Y justo en ese instante el tiempo se paró…

 

Reflexiones de una persona con autismo

 

 

El silencio del autismo

Y justo en ese instante el tiempo se paró… Creo que no éramos conscientes de que sería la última palabra que diría nuestro hijo Lucas. Siendo sincero no sé qué palabra fue: ¿agua? ¿Chocolate? ¿Mamá???  ¿Zumo? qué más da…, el caso es que esa maldita palabra venía...

Te hablo a ti, vida

Pero, ¿qué más quieres de nosotros? Tantas veces me has golpeado, tantas veces que me he levantado. Pero cierto es que no te cansas de pegar. Si vienes a por nosotros, siempre potenciamos nuestros recursos por pequeños que sean y ofrecemos nuestra mejor versión. No...

Pero a ti quién te ha dicho que estás mal

¡¿Pero a ti quién te ha dicho que estás mal!? Estás mal porque las porras están frías o porque se te acabado la batería del móvil y no podrás mirar los mensajes mientras tomas algo con tu amigo. ¿Pero a ti quién te ha dicho que estás mal? ¿Estás mal porque no haces...

Se diferente y quiéreme

Me tienes que querer como quieres al sol cuando estás en la playa en agosto, como cuando ves nacer las primeras flores en primavera. Me tienes que querer con la paciencia que tienes cuando vas al pediatra de la Seguridad Social, como cuando te traen un aperitivo y...

Baila por tu hijo, que es una persona con autismo

No llores más de lo que tus ojos puedan llorar. No deberías esperar más cosas que las que la vida te ha dado. No deberías de pensar más allá de lo que tienes. No tienes que esperar más de lo que te va a tocar. La vida es así, simplemente. No esperes tener otra vida...

Me llamo Quinoa y mi amigo, Lucas

  ¿Sabéis lo que hago? Y lo hago sin aspavientos y sin pedir que me den más cosas que a mi compadre que le tengo al lado, porque soy así. Porque lo hago sin esperar nada a cambio. ¿O sí? ¿Un puñado de pienso? ¿Crees que el amor que reparto se paga con un puñado de...

El parque del autismo es particular

A mi hijo le gusta columpiarse en un parque en frente de casa. Cumpliendo a rajatabla con uno de los principios básicos del autismo, que es la rutina, le encanta ir siempre al mismo parque, coger el mismo columpio y de manera sistemática columpiarse. El parque no es...

Una patada en la boca a los prejuicios

  Todos los días de lunes a viernes llevo y recoge a mi hijo Lucas del colegio. Sin embargo, hay dos días en los que cambia el medio de transporte. Los lunes, martes y viernes vamos en coche pues mi mujer no lo necesita, y los miércoles y jueves vamos en transporte...

Los cuñados y el autismo

Tu cuñado ya no es aquel tipo que mete la mano en la nevera y se queda con el bote más frío de cerveza. Tu cuñado ya no es aquel que critica como has puesto los aspersores y que dice que la luz de la cocina está demasiado baja. Ya no lo sabe todo. ¡Está perdido! igual...

Yo lo que quiero es que des voz al autismo

Siempre he querido ser policía para llevar un cinturón de esos que lleva de todo: linterna, porra, pistola, guantes, esposas… parece una tienda de todo a cien. Siempre quise trabajar en una farmacia, por lo del cúter, sí, sí, por lo de manejar el cúter y cortar ese...

Deseos de una persona con autismo

No quiero ser charco en día de sol, ni tierra seca cuando llueve. No quiero ser un emoticono en el móvil de un adolescente, ni tampoco el niño solo en el patio. No quiero ser el bar sucio donde el ebrio llora por ser mal padre, ni tampoco la última chuche que nadie...