Si solamente utilizara la lógica, como argumento para quererte no podría hacerlo. Te meas dónde y cuando quieres, y yo siempre estoy ahí para limpiarlos. Con la nocilla pintas cuadros inentiligibles usando como lienzo las paredes de toda la casa. Tu manera de querer y agradecer es pellizcar y morder, para dejar la huella de tus besos.

Si solo usara la lógica, no podría quererte. Porque no me dices papá. Porque no me preguntas si me pasa algo. No te alegras cuando vuelvo, ni me miras a los ojos para decirme lo que no puedes con los labios.

Por eso si solo usara la lógica, no podría, ni debería ni querría quererte. Porque no me animas, porque el que levanta al que se cae siempre soy yo, y nunca al revés. Porque lucho por ti más que por nada y por nadie, y jamas vendrás a decirme: gracias.

La Luz de la lógica nunca podría dar luz del amor que siento por ti.

Pero sabes una cosa: que quererte no es una cuestión de lógica. El quererte porque eres mi hijo es simplemente lógico. Pero eso es solo la punta del iceberg.

Te quiero por muchas más cosas. Por que eres un ser maravilloso. Porque ya no quiero conocerte de otra manera. Porque tus silencios me ayudan más que muchas palabras de otros. Porque tus mordiscos son huellas en el corazón y no en el brazo. Porque haces lo imposible por adaptarte a un entorno puramente hostil para tus pocas posibilidades. Porque si me dieran de nuevo la posibilidad de elegir tener a otro hijo siempre te elegiría a ti.

Y sobre todo porque has hecho que esto que llamamos vida tenga sentido. Ya no busco más. Tengo claro el sentido de mi vida. Y eres tú. Y me da igual que no sea lógico.

Reflexiones de una persona con autismo