Ha llegado el momento de decirle a la gente como es vivir con una persona con autismo. El cansancio ha hecho mella en mi, y estoy cansado de frases del estilo: que pena¡¡¡ me imagino que tiene que ser muy duro¡¡¡ que vida más dura lleváis………

El autismo, cuando aparece en tu vida te pilla entre despistado y fresco. A medida que avanza te vas centrando pero también te vas cansando. Cuando tu hijo/a con autismo es un bebé, le llevas a todos los sitios en el carrito, se porta medianamente bien, y sobre todo cuando no lo hace tú tienes las fuerzas suficientes para hacerte con él. Ahora bien, ¿que va pasando cuando estos niños van creciendo y se meten en una altura y en un peso de cualquier adolescente? Empieza a pasar que los abuelos, la madre, el padre y los hermanos, y probablemente por este orden empiezan a no poder con él. Y no hablo del plano mental, hablo del plano físico.

Por ponerte un ejemplo, mi hijo con tres años tenia la costumbre de tirarse en el suelo cuando a él le apetecía. Dicha costumbre no hemos sido capaces de corregirla, y al día de hoy con diez años cuando se tira al suelo como un peso muerto, los abuelos y mi mujer ya no pueden levantarle. Todavía puedo yo, pero llegará un momento en el que yo tampoco pueda.

Por eso pienso que hay que estar preparado en el plano físico para lo que nos va a venir. Tu malestar mental siempre estará ahí. Tus pensamientos negativos, tus incertidumbres, tu dolor te perseguirá toda la vida, pero ten en cuenta que tu malestar físico va a empezar a aparecer a medida que nuestros hijitos/as se vayan haciendo mayores. Ten un plan para este momento, pues pensar: Bueno ya saldremos¡¡¡¡¡ te puedes llevar a un momento en el que ya sea tarde, y ya no puedas levantar del suelo a lo que más quieres de este mundo.

La Obviedad que voy a decir ahora, no le quita verdad a la afirmación: NUESTROS HIJOS/AS nos necesitan fuertes y saludables. Y quizás yo no soy el más indicado para hablar pues soy consciente de que no hago cosas totalmente necesarias para atender bien a mi hijo: alimentarme bien, hacer deporte y meditar_. Estoy trabajando sobre ello y te aseguro que trabajando bien estos tres ámbitos, la calidad de tu familia aumentará sin duda alguna.

Reflexiones de una persona con autism