“Las familias se rompen, y el autismo puede llegar a ser un buen detonante para coger las maletas y salir corriendo”

Firmado: Un cobarde

 

Evidentemente el autismo es un trastorno que tensa al máximo las relaciones conyugales y en definitiva todas las relaciones entre los miembros de la familia ya sea próxima o no.

 

Parece increíble que en el año 2021 en el que estamos todavía haya gente que “literalmente” no soporta o no acepta que su hijo, su nieto, su primo, etc tengan la condición de ser una persona con autismo.

 

Lamentablemente hoy todavía se da esta circunstancia y a lo mejor más de lo que creemos.

 

Puede incluso que esta causa esté entre los motivos principales de “coger la puerta” y salir corriendo. Tan flojo me parece este argumento, que se asemeja a afirmar que no acepto a mi hij😘 por ser rubio o por llevar gafas.

 

No me gusta ser tan simplista cuando se habla de algo tan complejo y con tanto impacto como es la ruptura de la familia. Hay que tener en cuenta que cuando esto se produce en la gran mayoría de los casos se está hundiendo la vida de todos los que se separan y por un malvado hilo conductor se está arrasando también con la vida de los hermanos, y por supuesto de la persona con autismo.

 

Llegar a dar consejos, e incluso opinar sobre un tema tan complejo y en el que influyen tantas variables no es plato de buen gusto, y sinceramente no estoy ni siquiera preparado para abordar tan angustiosa cuestión.

 

Lo que si puedo, es enumerar una serie de conductas que pueden ayudar a sobrellevar el TEA de una manera más amable, en cuanto a buscar la salud de la relación entre los diferentes miembros de la unidad familiar:

 

  1. No culpar al otro. Es vital. Tu hijo es una persona con autismo, y ¿Es culpa de tu pareja? ¿Es culpa de los abuelos?……Por favor piensa un poco la pregunta antes de contestar. No te parece tremendamente absurdo culpar a nadie de esto. Y mucho menos a tu pareja o algún familiar cercano . Hacerlo puede ser simplemente el resultado de una profunda incultura.
  2. Las guerras se ganan aunando esfuerzos y no separándolos. Si de verdad piensas que vas ayudar a tu hij💙 cada uno haciendo cosas por su cuenta, sin hablarlas, sin consensuarlas, sin llegar a una decisión común, puedes estar cometiendo un fallo que a medio y largo plazo te lleve al derrumbe de tu relación.
  3. La no aceptación solo se cura con formación. Otro de los grandes retos a los que nos enfrentamos los padres/madres de una persona con autismo es formar en el trastorno a nuestro entorno más cercano. Pero evidentemente no puedes formar e informar a nadie, sin antes haberte formado tú. Por eso es vital conocer al máximo el trastorno de tu hijo. No solo para conocerle y acercarte más a él/ella si no para “culturizar” al resto de familiares.
  4. No pedir al resto algo que no estés tú dispuesto hacer. Es decir, ¿Cómo vas a reclamar al resto de la unidad familiar comprensión con tu hij👩, si tú no la tienes?. Tienes que ser un ejemplo para el resto donde mirarse. Y si exiges cosas que tú no eres capaz de hacer la gente se sentirá como mínimo engañada. Y así no funcionan las relaciones.
  5. Imparte amor y comprensión parar tu familia. Perdona, entiende la ignorancia de los demás, no prejuzgues, no exijas y no pidas compromiso si tú no lo tienes. Así debería de ser con todas las relaciones humanas. Pero cobra vital importancia en familias que conviven con una persona con autismo.

 

Como casi siempre digo plasmar esto en un blog es relativamente fácil. Lo verdaderamente complicado es llevarlo a la práctica.

 

Y nos podremos confundir  intentado hacer estos puntos anteriormente mencionados, pero el mayor error que podremos cometer es no intentar hacer esto y muchas más ideas que seguro se te ocurren para hacer más fuerte a tu familia.

 

Además debemos de pensar que cuanto más fuerte y más amor haya en el entorno familiar de la persona con autismo, mayor será su bienestar y mayor será la probabilidad  de llegar al máximo de las capacidades de la persona que tiene autismo.

 

Hagámoslo por ell👦s por favor. Bastante difícil se lo pone ya el entorno para que encima nosotros como familia le demos más motivos para que su diferencia se haga más notable.

 

Como siempre digo, esto es responsabilidad nuestra. Que el entorno familiar sea bueno y lleno de amor no depende nadie, nada más que de nosotros mismos.

 

Hagamos nuestra tarea lo mejor posible, y alcemos la voz por aquellos que no la tienen.

 

Fdo. Fran Paredes, padre de una persona con autismo