Yo creo en ti, haz lo mismo por mí

 

Yo creo en ti, haz lo mismo por mí

No te creas que voy a cambiar,

ni quiero, ni puedo.

No te creas que soy girasol que se pone de espaldas al sol.

No te creas que mis manos bailan solas, juegan con pájaros de colores que solo veo yo.

No te creas que esquivo miradas al azar, solo es que no controlo mi atención.

No te creas que mañana empezaré hablar pues eso es un brindis al sol.

No te creas que no te quiero, solo que mis abrazos están atrapados en un mundo sin razón.

No te creas que mis caricias son el principio de una canción, pero tampoco las condenes a un oscuro callejón.

No te creas que sé más que tú porque necesito que pongas amor y paciencia, y verás como al final bailaremos al mismo son.

Yo creo en ti, haz tú lo mismo por mí.

Yo creo en ti, esta vez la última la pago yo.

Yo creo en ti, y mis manos son danzas de colibrí.

Yo creo en ti, y no necesito ninguna razón.

Yo creo en ti, y cuando sepa abrazar tendrás mil.

Yo creo en ti, y si no moriré de pena dejándome en mi camino lo que queda de mi corazón.

 

Por eso no te creas que voy a cambiar,

no quiero ni puedo.

Pero yo sí que creo en ti.

Haz lo mismo por mí.

 

Reflexiones de una persona con autismo

 

¿TE PARECE NORMAL EL AUTISMO?

¿Te parece normal que la sopa de verduras  comprada en el super sepa a todo menos a verduras? 

¿Te parece normal que hace treinta años llevaban brakets solo dos niños en España y hoy en día solo hay dos que no los llevan? 

¿Te parece normal que haya menús del día en que están malos hasta los huevos fritos con papas? 

¿Te parece normal que yo busque una cosa y no la encuentre en hora y media y mi mujer tarde un minuto y medio en encontrarla? 

¿Te parece normal pedir una botella de vino para una comida de ocho, en la que todos toman vino y no se pida más habiendo carne de segundo? 

¿Te parece normal pedir un poleo menta con unas gambas blancas de Huelva?  

¿Te parece normal que en el cajón de la plancha haya muchos pares de calcetines y solo haya uno de los calcetines del par?  

¿Te parece normal que coma con la camiseta quitada en una mesa en la que se celebra el cumpleaños de tu madre y todos los demás estén vestidos correctamente?  

¿Y yo? ¿Yo te parezco normal? Pues sí lo soy. Con emociones, alegrías, tristezas, con ganas de tener amigos, con ganas de jugar, con ganas de besar y de abrazar, con ganas de superarme, con mis miedos, con mis objetivos por cumplir, con mis esperanzas intactas y mis sueños y deseos despertando a mi futuro para ser sus amigos.  

¿Y yo? ¿Yo te parezco normal? Pues sí lo soy. Solamente soy una persona con autismo. Igual que un señor con bigote o una señora con sobrepeso. No te inventes diferencias que sólo ves tú.  

Inclúyeme por favor  

 

Reflexiones de una persona con autismo 

A veces me tratas diferente

 

A veces me tratas con un cerrojo oxidado

que no consigues deslizar para abrir la puerta de mi silencio,

pero yo no tengo la culpa.

 

Soy nube solitaria que no trae lluvia, pero que a veces

tapa el sol de tu paciencia, y que camina por un cielo

que yo me he inventado.

 

A veces me tratas como la aceituna que nadie quiere

y que no comprende porqué se queda sola en el plato,

sin bastarle como argumento que sea la última de sus compañeras.

 

Soy río en el que no se baña nadie por miedo a ahogarse,

pero que, cuando a ti te apetece, te gusta presumir

del agua tan limpia y transparente que traigo.

 

A veces me tratas como el pesado de la barra de aquel bar

que bebió más de la cuenta y que sus frases no eran producto

del alcohol si no de un amor que le dejó en las puertas de aquel garito.

 

Soy una noche fresca en verano, y calentita en invierno

pero tú no quieres dormir a mi lado, porque no entiendes

mis movimientos sin premeditación ni alevosía

 

A veces me tratas como el último de la fila,

esperando que avance puestos para llegar a ser el primero

y darme una medalla que solo te importa a ti.

 

Soy helado de verano y sopa de invierno,

no sé dar abrazos ni besar, pero tampoco ser malo

sin embargo cuando llamas a todos para jugar me condenas al salón de mi casa.

 

A veces me tratas como si hubieras visto a un ser que no es igual que los demás,

pones caras raras y comentas, en bajito, el aleteo de mis manos

y no soportas que pueda tumbarme cuando estoy cansado y desnudarme cuando tengo calor.

 

Soy el recuerdo de aquella chica que dejaste y luego te diste cuenta

que era el amor de tú vida. Y ahora lloras por lo que hiciste y por lo que harás

Y así pasa el tiempo, sin darte cuenta de lo que haces.

 

A veces me tratas distinto. Ni lo quiero, ni está bien. Simplemente pido justicia en el trato, sin que te importe mi diferencia ni mi condición. ¿Es tan difícil? Yo lo hago, yo no diferencio ¿y tú?

 

Reflexiones de una persona con autismo

 

¿Por qué me quieres mamá?

¿Por qué me quieres mamá si nunca podré decirte lo mucho que yo te quiero a ti? 

.-Porque no me hacen falta tus palabras para saberlo, me conformo con tus amagos de besos y tus abrazos inventados. 

¿Por qué me quieres mamá si nunca podré traerte un sobresaliente y hacerte sentir orgullosa de lo buen estudiante que soy?  

.-Porque me quedo con tus objetivos cumplidos, porque saber lavarte las dientes o ponerte los calcetines es para  más gratificante que cualquier matrícula de honor que pudieras sacar en la educación ordinaria.  

¿Por qué me quieres mamá si siempre que vas conmigo la gente te mira y cuchichea al oído?  

.-Porque no me importa que nos miren, pienso que te miran por lo guapo que eres, y los cuchicheos son para decirle a sus amigos que nunca habían visto un niño tan bello.  

¿Por qué me quieres mamá si nunca podré presentarte a mi novia, ni tampoco hacerte abuela? 

.-Porque eso nunca se sabe pero, si fuera así, yo ya soy una persona plena contigo. No necesito más.  

Pero hijo mío no sigasporque “los porqué te quiero” son infinitos. Como cualquier madre a su hijo, yo te quiero como eres, con tus conductas, con tus silencios, con tu bondad, con tu soledad… te quiero simplemente por todo. No hay más. No busques recovecos en mi amor por ti. Solo hay agradecimiento, porque me has enseñado a luchar, a no derrumbarme y sobre todo a priorizar y darme cuenta de lo confundidos que a veces estamos los seres humanos cuando nos importa más quedar bien con nuestro jefe que estar con nuestros hijos.  

Por todo esto te quiero… no busques más  

 

Reflexiones de una persona con autismo 

 

Excluir por excluir

No me gusta la gente que desaparece porque no está de acuerdo contigo, ni aquella otra que te llenó de elogios y de repente ya no está ni en las fiestas de año nuevo, o la que no acepta que la vida cambia y que todos cambiamos con ella.  

No me gusta aquella gente que espera de ti lo mismo que esperaba cuando tenías 19 años y si no cumples sus expectativas se esfuman sin más.  

Y es que hay gente que excluye a otra gente, sin más, porque sí. 

Hay gente que excluye a su compañero de trabajo simplemente porque vale más que él o, ya en el sumun de lo absurdo, porque no se va a tomar copas cuando él lo dice.  

Hay gente que excluye a vecinos, profesores, amigos, familia, tenderos, hasta bares que, con el permiso de todos ustedes, es lo más tonto que se puede excluir.  

Por eso pienso que la exclusión va de la mano del ser humano. Siendo simplista se excluye porque en definitiva es lo más fácil. Es mucho más complicado empatizar con los demás, saber que no podemos llevar razón siempre y ayudar al otro.  

El ser humano habla mucho, habla sin conocimiento, pero amigo, cuando se nos pide que nos mojemos, que nos comprometamos, que perdonemos, que arriesguemos y en definitiva que tendamos nuestra mano a los demás, ahí se nos hace el corazón chiquito y preferimos excluir: sencillamente porque es lo fácil.  

No pretendo esconderme tras estas palabras porque probablemente yo actúe igualno soy ningún valiente, ni ningún líder al que haya que seguir, pero intento darme cuenta cuando he excluido a alguien por algún motivo insignificante, en ese momento me acerco y le pido perdón.  

Esto cuesta, y a veces no reparas el daño hecho, pero aprendes y es entonces cuando te sientes un poquito mejor, porque sabes que has obrado mal, que excluiste y con ello hiciste daño a alguien, y procuras que la próxima vez esto no se produzca.  

¡Qué duda cabe! ¡Seguiremos confundiéndonos! ¡Somos humanos! Pero lo importante es que intentemos cambiar, porque al final lo lograremos. 

 

Reflexiones de una persona con autismo  

 

En esta vida hay cosas que no cuadran

En esta vida hay cosas que no cuadran,
Un melón que sepa a plátano
O ese plátano que se comen los tenistas en mitad de partido y que supiera a cocido…….
No, no, no hay cosas que no cuadran,
Esos chicos que se han dado el primer beso de sus vidas, y dicen que es el peor,
o esa fiesta a la que fuiste y te marchaste pronto a casa, porque según tú te lo estabas pasando fenomenal.
No, no, hay cosas que no cuadran
Decir que te llevas bien con tu ex primer amor, que puedes hablar con él como un buen amigo, y cuando llegas a tu cuarto te pones a llorar
Tomarte un asado con una fanta de limón Cero, o unas gambas de Huelva con una manzanilla, pero de las de infusión
No que no, que hay cosas que a mi me chirrían
Como el calvo que dice que no le importa estar calvo y no tiene pelos en la lengua
o como el marinero que dice que el mar se lo ha dado todo y pudiendo vivir al lado de la playa vive en Madrid,
NO sé no me convence,
O como cuando quieres más a tus suegros que a tus padres, o a tus vecinos más que a tus amigos
o cuando ya no amaste más que al primer amor que conociste y te dejó en Erasmus
A mi todo esto me supera
Cuando te tiras hasta las 9 de la mañana de fiesta y dices: me tome solo una coca cola y dos botellas de agua,
Y sacas un diez en el examen, y dices: pues solo estudié la tarde de antes,
Es difícil de entender,
las dietas en las que no pasas hambre, o dejar de fumar sin esfuerzo,
O tardar en coche de Madrid a Málaga 3 horas,
Llámame raro, pero estas cosas pueden pasar………

Pues si me querida amiga. El tiempo nos ha hecho incrédulos en muchas cosas, Y muchas veces vamos por la vida sin creernos a nada y a nadie.
Y no es cuestión de ser confiado o desconfiado es que simplemente hemos decidido que no nos creemos las cosas que nos cuentan.

¿Nos faltan razón? pues siendo muy gallego, ¿depende? a veces si, y a veces no. Y a veces habrá cosas que tendrás que darle una oportunidad y pensar que han podido ser ciertas. Aunque sean inverosímiles, aunque parezcan de otro mundo. Porque si no, te estarán ganando la batalla los prejuicios. Y la linea de no creerte nada ni a nadie es muy fina, para ser una persona intolerante, que no integra al diferente, y que piensa que SU VERDAD, es la única.
Siempre hay que dar oportunidad a los hechos, a los personas, a las acciones, en fin a todo aquello que nos rodea. Nuestro pensamiento en cuanto a la recepción de los estímulos debe de tener la suficiente flexibilidad para entender que hay cosas que por increíbles que parezcan han podido suceder. Y si estamos de verdad convencidos que no ha pasado, no cojamos este hecho como la bandera que guíe nuestro comportamiento. Simplemente no lo creo, pero ya está. NO establezco a partir de aquí principios Generales del tipo: TODA LA GENTE MIENTE, LA GENTE SOLO SE ACERCA A MI PARA CONTARME MILONGAS, LA GENTE SIEMPRE ESTA EQUIVOCADA……..

y defiendo esto, porque la persona que se cree poseedora de la verdad absoluta, habitualmente no integra al diferente. O si le integra lo hace de una manera muy torpe. Y es porque cree que solo hay forma de hacer las cosas: LA SUYA. Y mi querida amiga, en la integración de las personas con autismo, hay miles y millones de hacer las cosas. Solamente son verdades absolutas, aquellas verdades que sirvan para hacer mejor la vida de las personas con TEA y que respeten y no suponga un perjuicio para el resto. Lo demás como decía un amigo mío, MIERDA EN LAS TRIPAS¡¡¡¡¡¡¡¡¡

REFLEXIONES DE UNA PERSONA ABSOLUTA